jueves, junio 18, 2026
InicioEconomiaRedes chinas lavan miles de millones para los cárteles mexicanos bajo la...

Redes chinas lavan miles de millones para los cárteles mexicanos bajo la vista de Beijing

Una comparecencia ante el Congreso de Estados Unidos reveló con precisión quirúrgica cómo operan las redes financieras chinas que mueven el dinero sucio del narcotráfico mexicano.

El testimonio, presentado el 9 de junio ante la Subcomisión de Servicios Financieros sobre Supervisión e Investigaciones, desnudó la magnitud de un sistema que combina tecnología, informalidad y complicidad institucional para lavar cientos de miles de millones de dólares en ganancias del crimen organizado.

Leland Lazarus, fundador de Lazarus Consulting y experto en asuntos vinculados al régimen de Beijing, fue el autor del informe y el encargado de exponerlo ante los legisladores. Su diagnóstico fue contundente: «Las redes chinas de lavado de dinero se han convertido en un habilitador financiero central para los cárteles de la droga de México y organizaciones criminales aliadas». Estas redes permiten a organizaciones como el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación convertir el efectivo proveniente de la venta de drogas en recursos utilizables, de manera rápida, barata y casi imposible de rastrear. La consecuencia directa, advirtió Lazarus, es el fortalecimiento de la capacidad de los cárteles para traficar fentanilo, cocaína, metanfetamina y armas a través de la frontera con Estados Unidos.

El dinero que vuela sin cruzar fronteras

El método más utilizado por estas redes recibe el nombre de flying money o transacciones espejo, una práctica con raíces históricas en comunidades chinas que data de la dinastía Tang. Su funcionamiento es tan simple como efectivo: un operador del cártel en Estados Unidos entrega grandes sumas de efectivo a un intermediario vinculado a la banca clandestina china. En cuestión de horas, el socio de ese intermediario en México entrega el equivalente en pesos a los operadores del cártel en ese país. Los dólares nunca cruzan físicamente la frontera, lo que hace prácticamente imposible su rastreo por los métodos convencionales de control financiero.

El sistema prospera porque satisface dos demandas simultáneas: la necesidad de los cárteles de convertir rápidamente sus ganancias en efectivo utilizable en México, y el interés de ciudadanos chinos por acceder a dólares fuera de los estrictos controles de capital que impone el gobierno de Beijing. Esta doble conveniencia crea un mercado informal enormemente eficiente y resistente a la intervención estatal.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos identificó entre 2020 y 2024 operaciones sospechosas vinculadas a estas redes por un valor total de aproximadamente 312.000 millones de dólares, registradas en más de 137.000 reportes bajo la Ley de Secreto Bancario. Las autoridades financieras estadounidenses clasificaron estos esquemas como un «riesgo mayor» para el sistema antilavado de toda la región.

Un fenómeno que no conoce fronteras

Las redes documentadas ante el Congreso operan en múltiples países del hemisferio. En Los Ángeles, operadores vinculados al Cártel de Sinaloa utilizaron documentos falsos y empresas fantasma para abrir cuentas bancarias, realizar depósitos repetidos en efectivo y convertir fondos en cheques de caja o criptomonedas. En Brasil, la policía desmanteló en 2026 una red vinculada al Primer Comando Capital acusada de lavar más de 190 millones de dólares en apenas siete meses. En Chile, la operación «Hora Zero» permitió allanar 53 oficinas y casas de cambio en la zona franca de Iquique, donde se investiga el uso de 112 empresas fantasma para lavar fondos ilícitos. En Canadá, el análisis de casi 48.000 transacciones reveló dinámicas similares con transferencias provenientes de Hong Kong hacia activos de alto valor, propiedades y bienes de lujo.

Entre los casos más emblemáticos figura la «Operación Fortune Runner», desmantelada en 2024, en la que 24 personas fueron acusadas de lavar más de 50 millones de dólares en ganancias del Cártel de Sinaloa a través de la banca subterránea china en California. Otro caso destacado es el de Zhi Dong Zhang, apodado «Brother Wang», cuya red lavó más de 77 millones de dólares mediante más de 100 empresas fantasma y mantenía vínculos directos con el tráfico de precursores de fentanilo.

Beijing puede actuar, pero no lo hace

El aspecto más inquietante del informe no es la sofisticación del sistema, sino la inacción deliberada de China frente a él. Lazarus fue cuidadoso al señalar que el registro público no establece de manera concluyente un control directo del Partido Comunista Chino sobre estas operaciones. Sin embargo, dejó en claro que el Estado chino tiene plena capacidad para desmantelarlas si lo decidiera. Como evidencia, citó un caso de junio de 2024 en que la policía china abrió una investigación sobre una red de lavado tras recibir una alerta de Estados Unidos, lo que demuestra que Beijing actúa únicamente cuando le conviene.

Frente a este panorama, Lazarus recomendó al Congreso exigir resultados medibles a China, elevar el tema al mismo nivel de prioridad que el comercio o la inteligencia artificial, y desarrollar herramientas tecnológicas como Dragon Tracker, una plataforma de inteligencia artificial capaz de mapear actividad criminal vinculada a redes chinas, identificar rutas y fusionar datos financieros y policiales a escala internacional.

La advertencia final del experto resume la urgencia del problema: «Los cárteles generan la violencia. Las redes chinas mueven el dinero. La debilidad de las normas de transparencia, la fragmentación de la aplicación de la ley y la falta de recursos permiten que el sistema siga operando». El costo de no actuar, advirtió, se medirá en muertes por fentanilo, instituciones corruptas y comunidades expuestas a la depredación criminal en todo el hemisferio.

RELATED ARTICLES

Most Popular