Por Maria del Valle, especial para El Nuevo Venezolano
MADRID.— Ni las aplicaciones más seguras están a salvo del rastro del dinero. Un chat interceptado en Signal y el expolio de hasta ocho toneladas de oro venezolano han terminado por acorralar al expresidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, imputado por primera vez en la historia democrática por presunto tráfico de influencias, falsedad documental y organización criminal.
El hilo de la madeja lo detectó la Autorité des Marchés Financiers de Francia entre septiembre y octubre de 2022. En la pantalla, dos hombres afincados en Madrid: el empresario franco-peruano Felipe Baca y el broker venezolano Danilo Diazgranados (alias ‘Jetser’). El mensaje era explícito: un «cliente» en Venezuela necesitaba blanquear una fortuna en efectivo oculta tras supuestas obras públicas.
A partir de ahí, la maquinaria judicial europea comenzó a unir los puntos de un bumerán financiero:
-
La telaraña: Baca ofreció el entramado internacional de su firma Adamas (Suiza, Reino Unido, Países Bajos y Panamá) para mover el capital.
-
El rescate: El dinero sucio se camufló en préstamos otorgados a la aerolínea Plus Ultra, controlada por Rodolfo Reyes. Esos préstamos fueron devueltos utilizando los fondos públicos del rescate financiero otorgado por España.
-
El oro: Con el dinero limpio, la red compró 30 millones de euros en oro a una firma de Dubái. Paralelamente, Francia detectó otra operativa de Reyes para desviar entre 5 y 8 toneladas de oro de Venezuela hacia los Emiratos Árabes.
El nexo con el expresidente español quedó sellado en las propias comunicaciones de la trama. En los chats intervenidos, los implicados celebraban la impunidad de la operativa con una frase directa: «Nuestro pana Zapatero detrás».
La caída del dominó fue inevitable. En octubre de 2024, la UDEF registró en Mallorca el domicilio de Simon Verhoeven —gestor clave de la red societaria— hallando lingotes de oro, efectivo y relojes de lujo. Con las pruebas sobre la mesa, la Audiencia Nacional activó la fase final de la investigación.
Este complejo entramado societario no solo evidencia el uso de paraísos fiscales y empresas pantalla para el lavado de activos, sino que expone la vulnerabilidad de los fondos públicos europeos. La triangulación de capitales que vincula el oro extraído del Arco Minero del Orinoco con el rescate estatal de Plus Ultra revela una sofisticada ingeniería financiera diseñada para burlar las sanciones internacionales y legitimar capitales de origen ilícito en suelo comunitario.
El impacto institucional de este caso trasciende las fronteras españolas, posicionándose como un escándalo de dimensiones geopolíticas que compromete la neutralidad de la diplomacia europea en la crisis venezolana. Mientras los tribunales desentrañan el alcance de la red, la imputación del exmandatario reaviva el debate sobre el rol de ciertos mediadores políticos internacionales y su acceso privilegiado a los recursos estratégicos de ambos países.
El juez José Calama apunta ahora al núcleo político. Diazgranados, señalado como «amigo» íntimo de Zapatero y quien se refería a él en clave como «Zorro» o «Zzzzz», se habría beneficiado de la mediación del exmandatario para controlar la distribución de lubricantes en Venezuela a través de Repsol, extremo que la petrolera niega.
El exlíder del PSOE tendrá que responder ante el juez los próximos 17 y 18 de julio. Un examen histórico donde las respuestas ya no viajan cifradas.


